Para estudiar efectos de “piricularia” en trigo Anapo implementó una cámara de inoculación

Con el objetivo de aprovechar la tecnología, existente y combatir enfermedades que afectan a los cultivos en el departamento de Santa Cruz, especialmente en trigo,  Anapo implementó  una Cámara de Inoculación para Piricularia, que tiene como fin verificar las líneas avanzadas de trigo, sometiendo al cultivo a un aislamiento agresivo con la enfermedad.

La inoculación consiste en infectar con una enfermedad una planta, con el fin de estudiar los efectos, de enfermedades como la piricularia que afecta al trigo.  La  Piricularia o bruzone, es una enfermedad que afecta al blanqueamiento de la espiga y puede afectar los orgános aéreos de la planta y ocasionada por el hongo “Pyricularia grisea”.

Diego Baldelomar, encargado del Programa de Mejoramiento Genético de Anapo, explicó que este tipo de cámara es el primero que se tiene en Santa Cruz y se llegó a plasmar gracias al importante apoyo y convenio que se tiene con la Universidad de Kansas de los Estados Unidos de Norteamérica.

Debido a  cambios climáticos globales que se están dando, la piricularia está afectando a los cultivos en otras latitudes como Bangladesh en Asia y en  otros países como el nuestro, cuyos casos son estudiados en la nueva cámara de inoculación.

Fue por ello que Anapo, USDA y la Universidad de Kansas aportaron para la construcción de la cámara de inoculación, para que sea el centro de validación o evaluación a los materiales que son resistentes o no a la enfermedad.

La cámara de inoculación tiene todas las condiciones que se presentan en el campo para que se desarrolle la Piricularia, teniendo en cuenta que en el área rural no se tiene esos ambientes.

Como es una enfermedad emergente que llega y se va y otra vez llega, se vio la necesidad de construir esta cámara, indicaron los productores.

Antecedentes

Desde el 2011 se viene trabajando coordinadamente con la Universidad de Kansas. Se hicieron muchas pruebas hasta el 2013, conociendo las características de la enfermedad Piricularia y al no tener condiciones en el campo para llevar adelante el trabajo de investigación, se optó por realizar un nuevo emprendimiento o la construcción de un fitotron, que reúne todas las características para que se propague la enfermedad.

Hasta 2013 no se había dado la Piricularia en nuestro país. Pero desde 2014 y al año siguiente también, en el campo se tuvo condiciones como de laboratorio, presentándose pérdidas para los agricultores de hasta el 100 por ciento.

¿Qué se hace en la cámara de inoculación?

En primera instancia se siembra trigo en los tres ambientes que se tiene en la casa de vegetación. Posteriormente y una vez que los materiales llegan a embuche, se los pasa a la cámara de inoculación, donde llega a espigar y se hacen las inoculaciones espiga por espiga.

Una vez que el trigo está inoculado, lo que se hace primero a los ocho, diez y quince días, son las evaluaciones al material, para ver si es susceptible o resistente a la enfermedad.

La temperatura que se tiene en esta cámara oscila entre los 17 y 24 grados. Posee una humedad relativa entre el 40 y 50 % y eso hace que la Piricularia se desarrolle solamente en las espigas infectadas.

Una vez que florece el material, si es que hay condiciones ideales como temperatura, alta humedad relativa y punto de rocío, la enfermedad muestra su agresividad y el material a las dos o tres semanas, comienza a blanquearse y no genera grano, es ahí donde hay un 100 por ciento de perdida.

Los variedades de semilla de trigo resistentes a esta enfermedad, son: Yotaú, Sossego, Urubó, Quirusilla  y San Pablo en este departamento.