Cambio climático afectó al agro

Concluye la gestión 2017 para el agro con sinsabores en cuanto a producción como se esperaba, por cuanto los fenómenos climáticos afectaron a la agricultura en todas las regiones productoras de Bolivia y como era de esperar hubo disminución en cultivos como la soya a comparación de la gestión 2016 en un 9% al tiempo de la cosecha por inundación, no obstante se logró recuperar lo perdido en comparación del pasado año en otros cereales.

Sin embargo gracias a la producción que se realiza en el oriente y en otras zonas productoras de occidente los bolivianos logramos mantener la seguridad y soberanía alimentaria a pesar de los fenómenos climatológicos que impidieron superar la productividad de hace 5 años.

Uno de los problemas latentes es la falta de agua en todos los departamentos de Bolivia que entre los años 2016 y 2017 como consecuencia de la sequía se tuvo que lamentar numerosas pérdidas de cultivos y ganado ovino, bovino, camélido, aves, etc. en diversas regiones, como nunca antes.  Además se viene sufriendo la sequía en lago Poopo y la disminución del nivel de agua en el Lago Titicaca.

En el oriente boliviano, las fuertes precipitaciones, sequía, inundación y humedad afectaron a cultivos de cereales como soya, arroz, maíz, trigo, reduciendo en rendimiento por efecto del cambio climático.

Aunque los productores hicieron el esfuerzo de mantener la productividad y garantizar la seguridad y soberanía alimentaria, todavía faltan políticas claras estatales locales y nacionales a corto, mediano y largo plazo que puedan encarar un programa de alerta temprana para afrontar cambios de temperatura en el planeta que se pronostican a futuro como resultado del calentamiento global del planeta.

Otro aspecto importante para los agricultores en estas condiciones es contar con semillas aptas, resistentes al estrés hídrico y al cambio climático para así contrarrestar los efectos en los cultivos.