En invierno la sequía mermo 33% de la producción de cereales en Santa Cruz

“la producción  disminuyó en 532.610 mil toneladas de cereales, con una pérdida de 110.440.300 millones de dólares menos que el pasado año, según los productores”

(Elizabeth Estevez A.- Santa Cruz)  Una de las tareas que cumplen los agricultores en cada campaña agrícola es el sistema de rotación de cultivos de verano con invierno entre soya, girasol, trigo, sorgo, maíz y chía a fin de lograr un desarrollo sostenible en el departamento de Santa Cruz, mediante el cual este año se logró la cosecha de 101.650 toneladas  de trigo, pero la producción en la campaña de invierno se redujo en un 33% en la producción de cereales.

La producción fue mermada por sequía y ataque de insectos, por cuanto el informe de la “campaña de invierno es dramática”, según los productores, al llegar al 70% de la cosecha, en los primeros días de septiembre.

Así se redujo la producción de medio millón de toneladas de cereales y la pérdida es más que todo para los pequeños agricultores, sumado a la prolongada sequía que afectó a los municipios de San Julián  y San José de Chiquitos en donde se declaró emergencia para contrarrestar sus efectos.

Se registra que se perdieron al menos 532 .610 toneladas por un valor de 110.440.300 millones de dólares de las cuales se redujeron 216.000 toneladas de sorgo, 159.000 toneladas de maíz,  112.350 toneladas de trigo,  el girasol 41.420 toneladas y  3.840 toneladas de chía.

En una visita a la zona en el mes de julio los productores indicaban que la campaña fue normal hasta abril, pero a partir de mayo las precipitaciones de lluvia fueron de 100mm a 150mm de lluvia, aunque se precisaban 400 mm de lluvias como mínimo  y por ello fueron afectadas en el crecimiento los  cultivos.

Menos trigo

Se sembraron 107.000 hectáreas de trigo, con  promedio de rendimiento cerca una tonelada por hectárea, muy por debajo a las 2 toneladas proyectadas antes de la cosecha. Se esperaba cosechar 214.000 toneladas, pero se cosechó 101.650 toneladas, lo que equivale al 25% de la producción en Santa Cruz y el 5% en el interior del país, siendo  la demanda interna de trigo nacional  que superior a las 700 mil toneladas.

Menos girasol

Se cultivaron 109.000 hectáreas de girasol y el rendimiento obtenido hasta el 05 de septiembre era 0,62 toneladas por hectárea, muy por debajo al proyectado de 1 tonelada. Se estimaba cosechar 109.000 toneladas, pero se cosechó 67.580 toneladas.

Menos maíz

Se sembraron 106.000 hectáreas de maíz, el rendimiento promedio es 1,70 toneladas por hectáreas, menor a lo esperado de 3,20 toneladas. Antes de la cosecha ANAPO proyectaba cosechar 339.000 toneladas, pero a poco se cerrar la campaña se cosechó 180.200 toneladas.

Menos sorgo

Se cultivaron 360.000 hectáreas de sorgo y hasta el momento el rendimiento promedio es 2 toneladas; pero antes de la cosecha se esperaban 2,60 toneladas por hectárea. Se proyectaba una producción de 936.000 toneladas, pero se cosechó 720.000 toneladas.

Menos chía

Finalmente el cultivo de chía se cultivó 12.000 hectáreas aunque se esperaba una producción de 6.000 toneladas, pero solo se cosecharon 2.160 toneladas.

De 694 mil hectáreas en el este y norte cruceño ya se estimaba la pérdida de cultivos de invierno de trigo el 45%, de girasol 35%, de maíz 35%, de sorgo 20% por ciento, en rendimiento y producción, según Richard Paz, Presidente de Anapo.

Paz, enfatizó que además de la propagación del gusano cogollero en cultivos de maíz y sorgo es imposible controlar la sequía y desde hace varios años se pide uso de biotecnología para contrarrestar estas pérdidas. Desde hace tres  campañas se viene confrontando esta situación.

Reynaldo Díaz Salek, Director del IBCE,  al referirse al comercio exterior que afecta al sector agropecuario sostuvo que desde la gestión 2015-18 se tuvo déficit en la balanza comercial de 3.500.000 millones de dólares y por ello proponen exportar productos no tradicionales, no extractivistas como hidrocaburos y minerales, por cuanto una salida sería triplicar la producción agropecuaria, con biotecnología, libre exportación, seguridad jurídica y competitivad.

Asimismo, Edilberto Osinaga, de la Cámara Agropecuaria del Oriente CAO, sostuvo que en los últimos 5 años disminuyó, la producción de arroz, maíz y el hecho de que no crezca la superficie cultivada es preocupante, aunque hay un gran potencial y el déficit alimentario, pero se  viene importando alimentos.

De acuerdo a datos de comercio exterior, el año 2006 se importaba 236 millones de dólares en alimentos y el año 2017 está importación llegó a 626 millones de dólares o su equivalente al  200%, sin contar el contrabando y por eso no hay crecimiento.

Entretanto, entre los acercamientos que tuvo el sector agropecuario con el gobierno para llegar soluciones a sus preocupaciones, se tiene conocimiento que se contrato asesores a fin de evaluar y acceder al uso de la biotecnología, además del requerimiento de los productores que presentaron una demanda para la conformación de un comité de bioseguridad que les facilite este requerimiento.

Productores

En una visita efectuada a las regiones afectadas por la sequía, Rimber Crespo del Municipio de San Pedro sostuvo que no llovió como dos meses y eso les afectó a sus cultivos pero ellos tienen esperanza en el uso de biotecnología para que sean retribuidos los cultivos no desarrollaron lo adecuado.

En condiciones normales una planta de girasol, aunque es menos exigente en agua, no logró crecimiento y en julio debería estar al menos a una altura 1.20 metros, en botón floral pero no llegó ni a la mitad, dijo,   Genaro Calavi, técnico de Anapo en Cuatro Cañadas, donde las pérdidas fueron por subzonas, porque en algunas  zonas llovieron 200 mm  y en otras no hubo agua, motivo por el cual se quedaron sin sembrar.  El girasol requiere como 350 mm de agua y en mayo  apenas tenían 17 mm  y luego ya no llovió y se perdió el cultivo.

Gustavo Mérida, productor de Cuatro Cañadas, sostuvo que las pérdidas llegaron al 100 por ciento en varios casos y se redujo trigo en 70% y “vamos a tener que importar en desmedro de la economía”.  Indicó que con la aplicación de  biotecnología se puede garantizar la seguridad alimentaria y contrarrestar la sequía y ataque de insectos.

Guillermo Rocco, Vicepresidente de ANAPO  dio a conocer que la sequía afectó a todos los cultivos de invierno, excepto soya, toda vez que se esperaba producir 1,604.200 toneladas de granos en esta campaña de invierno, pero casi al concluir  la cosecha solo se produjo 1,071.590 toneladas.

Destacó que casi al concluir la cosecha en septiembre se  puede anticipar una mala campaña de invierno para los productores con  pérdidas que significan un 33% de disminución de producción.

 

 

 

 

 

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